Blogroll

Mostrando las entradas para la consulta von mises ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta von mises ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

sábado, 10 de enero de 2015

La Posición Peculiar y Única de la Economía Ludwig von Mises.

La Singularidad de la Economía.

Lo que atribuye a la economía su posición peculiar y única en la órbita tanto del conocimiento puro como de la utilización práctica del conocimiento es el hecho de que sus teorías concretas no están abiertas a cualquier verificación o falsación sobre la base de la experiencia. Por supuesto, una medida sugerida por un razonamiento económico sensato genera los efectos buscados y una medida sugerida por un razonamiento económico defectuoso no consigue producir los fines pretendidos. Pero esa experiencia sigue siendo siempre una experiencia histórica, es decir, la experiencia de fenómenos complejos. 

Como se ha apuntado, nunca puede probar o refutar ninguna teoría concreta. La aplicación de teorías económicas espurias genera consecuencias no deseadas. Pero estos efectos nunca tienen el indiscutible poder de convicción que proporcionan los hechos experimentales en el campo de las ciencias naturales. La vara de medir definitiva de la corrección de una teoría económica es solamente la razón sin auxilio de la experiencia. 

El ominoso significado de este estado de cosas es que impide que una mente ingenua reconozca la realidad de las cosas de las que se ocupa la economía. "Real" es, a los ojos del hombre, todo lo que no puede alterar y cuya existencia debe ajustar sus acciones si quiere alcanzar sus fines. El conocimiento de la realidad es una experiencia triste. Enseña los límites de la satisfacción de los deseos propios. Solo reticentemente se resigna un hombre a la idea de que hay cosas, como todo el complejo de relaciones causales entre acontecimiento, que no puede alterar el pensamiento ilusorio. Aún así, la experiencia sensorial habla un lenguaje fácilmente perceptible. No tiene sentido discutir sobre experimentos. No puede discutirse la realidad de hechos establecidos experimentalmente. 

Pero en el campo del conocimiento praxeológico, ni el éxito ni el fracaso hablan un lenguaje distintivo audible para todos. La experiencia derivada exclusivamente de los fenómenos complejos no impide escaparse a interpretaciones basadas en pensamiento ilusorio. La ingenua propensión del hombre a atribuir omnipotencia a sus pensamientos, por muy confundidos y contradictorios que sean, nunca se falsa manifiestamente y sin ambigüedades por la experiencia. El economista nunca puede rebatir las rarezas y palabrería en economía de la forma en que un doctor rebate al curandero y el charlatán. La historia solo habla de aquella gente que sabe cómo interpretarla basándose en teorías correctas. 

Economía y Opinión Pública. 

La significación de esta diferencia epistemológica fundamental queda clara si nos damos cuenta de que la utilización práctica de las enseñanzas de la economía presupone su aceptación por la opinión pública. En la economía de mercado, la puesta en marcha de innovaciones tecnológicas no requiere nada más que el conocimiento de su razonabilidad por uno o unos pocos espíritus ilustrados. Ninguna estupidez ni torpeza por parte de las masas puede detener a los pioneros de las mejoras. Para ellos no hay necesidad de conseguir la aprobación previa de la gente inerte. Son libres de dedicarse a sus proyectos, incluso si todos los demás se ríen de ellos. Posteriormente, cuando los productos nuevos, mejores y más baratos aparezcan en el mercado, los burlones se pelearán por ellos. Por muy estúpido que sea un hombre, sabe cómo explicar la diferencia entre un zapato más barato y otro más caro y cómo apreciar la utilidad de los nuevos productos. 

Pero es distinto en el campo de la organización social y las políticas económicas. Aquí las mejores teorías son inútiles si no están respaldadas por la opinión pública. No pueden funcionar si no son aceptadas por una mayoría del pueblo. Cualquiera que pueda ser el sistema de gobierno, no puede haber ninguna posibilidad de gobernar una nación de forma duradera siguiendo doctrinas en contra de la opinión pública. Al final, prevalece la filosofía de la mayoría. A largo plazo no puede existir un sistema de gobierno impopular. La diferencia entre la democracia y el despotismo no afecta al resultado final. Se refiere solo al método por el que se consigue el ajuste del sistema de gobierno a la ideología que mantiene la opinión pública. Los autócratas impopulares solo pueden ser derrocados por levantamientos revolucionarios, mientras que los gobernantes democráticos impopulares son expulsados pacíficamente en las siguientes elecciones. 

La supremacía de la opinión pública no determina solo el papel singular que ocupa la economía en el complejo de pensamiento y conocimiento. Determina todo el proceso de la historia humana. 

Las habituales discusiones respecto del papel que desempeña el individuo en la historia yerran el blanco. Todo lo que se piensa, hace y consigue es resultado de individuos. Las nuevas ideas e innovaciones son siempre un logro de hombres no comunes. Pero estos grandes hombres no pueden tener éxito en ajustar las condiciones sociales a sus planes si no convencen a la opinión pública. 

El florecimiento de la sociedad humana depende de dos factores: el poder intelectual de hombres extraordinarios para concebir teorías sociales y económicas sensatas y la capacidad de éstos y otros hombres para hacer estas ideologías comprensibles para la mayoría.

Sobre el autor:
Ludwig von Mises es reconocido como el líder de la Escuela Austriaca de pensamiento económico, prodigioso autor de teorías económicas y un escritor prolífico. Los escritos y lecciones de Mises abarcan teoría económica, historia, epistemología, gobierno y filosofía política. Sus contribuciones a la teoría económica incluyen importantes aclaraciones a la teoría cuantitativa del dinero, la teoría del ciclo económico, la integración de la teoría monetaria con la teoría económica general y la demostración de que el socialismo debe fracasar porque no puede resolver el problema del cálculo económico. Mises fue el primer estudioso en reconocer que la economía es parte de una ciencia superior sobre la acción humana, ciencia a la que llamó "praxeología". Este artículo es un fragmento de La Acción Humana (1949), capítulo 37

martes, 1 de julio de 2014

Club Anarcocapitalista de Cuba agradece aporte a su Biblioteca.

Club Anarcocapitalista de Cuba


CAC

Es raro que una libertad, cualquiera que sea, se pierda de una vez.
DAVID HUME

El Club Anarcocapitalista de Cuba (CAC) agradece el aporte que fuera realizado por el Lic. Hildebrando Chaviano Montes consistente en libros digitales y videos, al Centro de Estudio y Análisis del Anarcocapitalismo en Cuba (CEAAC).



De esta manera la Biblioteca Digital Ludwig von Mises y su videoteca enriquecen su contenido al servicio del saber y la cultura del pueblo cubano.

Con este aporte la Biblioteca consta ya con mas de 500 ejemplares de autores de la talla de Ludwig von Mises, Friedrich von Hayek, Israel Kirzner, Murray Rothbard, Jesús Huerta de Soto, Hans Hermann Hoppe, Alberto Benegas Lynch y muchos otros.

Este noble acto solidario, compromete aún más al  CAC en llevar adelante su proyecto de dar a conocer en Cuba y profundizar en el estudio del libertarismo y el Anarcocapitalismo, como una alternativa mas del conocimiento de los cubanos que tan necesitados estamos de la diversidad de conocimientos que pudieran significar una futura luz de esperanza.

Junta Directiva del CAC.

Nelson Rodríguez Chartrand
Joisy García Martínez.

martes, 24 de junio de 2014

Biblioteca Digital Ludwid von Mises ya está a disposición de la Red de Bibliotecas Cívicas “Reinaldo Bragado Bretaña”. Nelson Rodríguez Chartrand.*
 

San Agustín, La Habana,  El pasado día 17 de junio, el Centro de Estudio y Análisis del Anarcocapitalismo en Cuba (CEAAC), adscripto al Club Anarcocapitalista de Cuba (CAC), pone a disposición de la Red de Bibliotecas Cívicas (RBC) “Reinaldo Bragado Bretaña” la Biblioteca Digital Ludwig von Mises así como su Videoteca, con el fin de abrir al pueblo de Cuba, una puerta más hacia el conocimiento y el saber, brindando una alternativa más de pensamiento político filosófico que podría constituir una nueva luz de esperanza, al mostrar al Anarcocapitalismo como un sistema social verdaderamente compatible con la naturaleza humana.
 



El acto tuvo lugar en la Sede de la Red de Bibliotecas cívicas, situada en calle 18 No. 5, apto. A entre Línea y Calzada, Vedado, La Habana. Participaron en el mismo, Jennifer Fonseca Padrón, Coordinadora Nacional de la RBC, Joisy García Martínez y Nelson Rodríguez Chartrand, ambos de la Junta Directiva del CAC, así como los invitados, Tamara Rodríguez Quezada, Mario José Delgado, Lidia Esther Romeu, Alexander García Viset, y José Ignacio Martínez, en representación de la sociedad civil cubana.
 

Entre las líneas de acciones de la RBC se encuentra la de apoyar a proyectos independientes de tipo cultural y cívico y apoyar la cultura del debate a través de charlas interactivas fundadas en el respeto al criterio ajeno, y en este sentido se sentaron las pautas para desarrollar un trabajo de conjunto RBC-CAC con el CAC, para la realización de conferencias y debate, que ayuden a la divulgación y enseñanza del Anarcocapitalismo y las ideas libertarias en Cuba.
 

nelsonchartrand@gmail.com
https://www.facebook.com/ClubAnarcocapitalistaCuba 

Abogado y miembro del Club Anarcocapitalista de Cuba (CAC)

domingo, 30 de noviembre de 2014

Biblioteca Ludwid Von Mises a disposición de pobladores de Arroyo Naranjo.

En el día de ayer miembros del Club Anarcocapitalista de Cuba CAC fundaron una subsede en Cervantes #272 e/t Yumuri y Pinar del Río, Parraga, Municipio Arrollo Naranjo provincia La Habana.

Con esta nueva iniciativa y sede del CAC, se abre la posibilidad de poder acceder la población a materiales digitales libertarios y anarcocapitalistas que gracias a amigos contamos en nuestra biblioteca y videoteca Ludwin Von Mises, así como una biblioteca totalmente especializada en Anarcocapitalismo que nos donó gentilmente nuestro hermano José Manuel González de la Web www.Anarcocapitalismo.com y materiales de excelente calidad que fueran facilitados a nuestro Club por el Instituto Miseshispano.  

También nos congratula y alegra informar que los interesados en economía podrán contar en formato digital con un excelente curso titulado: Introducción a la economía, que gentilmente nos donó al Centro de Estudios y Análisis del Anarcocapitalismo en Cuba (CEAAC) el Profesor Jesús Huerta de Soto, catedrático de economía política en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

Para mayor información y facilitación sobre la adquisición de estos magníficos materiales intelectuales los interesados pueden llamar a Ariel González Cuevas teléfono +5358243696 Esperamos satisfacción espiritual e intelectual para todos los interesados y agradecemos a todos aquellos que de una forma u otra han colaborado en que está realidad haya sido posible, Díos les bendiga.

joisygarcia@gmail.com
+5353849246

martes, 25 de noviembre de 2014

¿Economía o Eco-no-es-mía?

En los países cerrados todos los ciudadanos tienen temor a emitir cualquier tipo de criterios. Unos de los temas más decisivos para una sociedad (cualquiera)... deben ser los temas y políticas públicas que tomen los gobiernos con relación a la economía doméstica que regirá la mesa de sus gobernados.

Pero, cuando se ha castigado tantos años a quienes levantan su voz y emiten criterios, críticas o sencillamente disienten del emperador romano, el resultado se convierte en nefasto, la pérdida del tan útil diálogo social y debate público..., dando lugar a el nacimiento del ciudadano indolente, y el difícil síntoma de la enfermedad cuasi crónica que afecta tanto, la apatía colectiva y hasta personal.

Una de las frases más importantes e ingeniosas del profesor Ludwig von Mises, para romper la inercia en la  opinión pública económica y de su gremio, o sintomatología del economista neutral, fue minuciosamente  descubierta  por Murray Rothbard hace varios años. 

En tal sentido Rothbard llama exelentemente la atención sobre como lo escribió Mises: "Un economista investiga si una medida a puede producir el resultado p, para cuya consecución ha sido recomendada, y descubre que el resultado de a no es p sino g, que todos, incluidos los partidarios de la medida a, consideran indeseable. Si nuestro economista expone el resultado de su investigación afirmando que a es una mala medida, no está emitiendo juicios de valor. Se limita a decir que desde el punto de vista de quienes desean alcanzar el objetivo o la medida a es inadecuada."

Excelente justificación para los economistas espantapájaros que aún se abstienen en no criticar en Cuba el desahuciado sistema económico socialista de economía planificada o despilfarrador que hemos tenido durante años.

En otro pasaje Mises insiste en que el economista no es un político ya que: " El economista no dice que... la interferencia del gobierno en los precios de un artículo... es improcedente, mala o inviable. Lo que dice es que tales interferencias no mejoran sino empeoran las condiciones, desde el punto de vista tanto del gobierno como de quienes respaldan las interferencias."

Si alguna frase inteligente aprendimos a fuerza de palos hace año los pocos revelados, era que no importaba lo que pedíamos, sino en la forma en que lo pedíamos. Los economistas cubanos después de leer estás encomiable sugerencia y análisis del profesor Mises, pienso y creo que, tienen la palabra, sin la temerosa necesidad de emitir juicios valorativos.Teniendo la enorme responsabilidad de convencer a quienes controlan casi todo desde sus burocráticos autos y sillones..

Joisygarcia@gmail.com
Miembro del Club Anarcocapitalista de Cuba #CAC
Saludos desde el socialismo salvaje j.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Homenaje a Ludwig Von Mises

El profesor Mises (1881-1973) sin lugar a dudas fue uno de los economistas más prominentes del siglo XX, autor de varios libros como Human Action, Socialismo, Theory and History y varios libros y trabajos más. 

Podríamos catalogarle, como un verdadero pensador ácido, con una visión extremadamente pragmática y futurista. 

Explica las verdades simples de la historia en terminología económica. Nos muestra en sus trabajos como el verdadero capitalismo destruyó el orden jerárquico del feudalismo europeo y nos alerta sobre las consecuencias políticas de las distintas formas existentes de Gobierno.

El profesor Mises en su  monumental obra analiza ecuanimemente los errores del socialismo y del Estado de Bienestar, nos muestra lo que como seres humanos, trabajadores y consumidores podemos llevar a cabo cuando somos libres. Es el máximo exponente en mostrarnos las notables mejoras económicas ocurridas en los siglos XVIII y XIX.

Minucioso nos adentra en las notable experiencia del milagro Alemán con el capitalismo como base. Aunque niega que existe milagro, al expresar: "En políticas no hay milagros. Han leído en muchos diarios y discursos sobre el así llamado "milagro económico" Alemán, la recuperación de Alemania después de su derrota y destrucción en la segunda guerra mundial. Pero esto no fue milagro alguno. Fue la aplicación de los principios de la economía de libre mercado, de los métodos DEL capitalismo, aún cuando no fueron totalmente aplicados en todos sus aspectos. Cualquier país puede experimentar el mismo "milagro" de recuperación económica, aunque debo insistir que la recuperación económica no proviene de un "milagro", viene de la adopción de -y es el resultado de- sanas políticas económicas"

Excelente descripción para explicar que la obligación de los gobernantes debería de limitarse a proteger nuestra vida, la propiedad y permitirnos disfrutar e intercambiar libremente los unos con los otros.

Y esta mas que demostrado que : " El desarrollo del capitalismo consiste en que cada uno tenga el derecho de servir a su cliente mejor y/o más barato. Y este método, este principio, en un comparativamente corto periodo de tiempo, ha transformado el mundo entero. Ha hecho posible un crecimiento -sin precedentes- en la población mundial".

Podríamos terminar por ahora, afirmando que cuando un gobierno asume todas las riendas de la autoridad y del poder para hacer más que lo que debe permitírsele, se convierte en el destripador de nuestra libertad humana.

joisygarcia@gmail.com



.

martes, 10 de junio de 2014

Fraguar la conciencia nacional.



Joisy García Martínez. Periodista independiente y miembro del Club Anarcocapitalista de Cuba CAC


El Guatao, La Habana, Constituye para mí un verdadero privilegio, dimanando de la amistad y el compañerismo, el hecho de contarnos entre los primeros que han ojeado el libro del libertarismo en Cuba. Exactamente estudiando e introduciéndome en el pensamiento Anarcocapitalista. Ojearle fue realmente nuestra primera intención, porque nuestra compleja situación y ocupaciones disimiles nos limitan el profundo y detallado tiempo de estudio que se necesita para hacer un examen riguroso de la obra del mismo.

Y, efectivamente, comenzamos a curiosear gracias a una amiga que me hizo llegar unos CD desde los EEUU, y a quien desde este escrito le envío un gran agradecimiento público, rebuscamos aquí y allá, en pequeños videos, en las tentadoras páginas del Instituto Mises Hispano http://www.miseshispano.org , en www.liberzone.org  y en la biblioteca del buen camarada que nos autorizara a copiar la magnífica literatura y biblioteca que lleva su página www.anarcocapitalista.com 

Siguiendo seguidamente nuestra inveterada costumbre, hicimos nuestra primera intención de ojeo general, para imponernos el plan seguido…, la documentación, el estilo y la finalidad perseguida por sus autores, a quienes llegamos a admirar profundamente poco tiempo después, obras que nos motivaron en lo que constituimos como Club Anarcocapitalista de Cuba (CAC) por sus enjundiosas e interesantes alternativas e ideas.

Cuando el muro de Berlín “Muro de la vergüenza” (Schandmauer) que separaba a la República Federal Alemana de la República Democrática Alemana fue derribado el 9 de noviembre de 1989, la primera impresión de mi padre y algunos más fue “ganamos”, el odioso socio-comunismo, la dictadura despiadada del proletariado, ha sido derrotada…, recuperaremos la libertad.

A pesar de estos hechos históricos las personas llegaron a la simple conclusión de que el comunismo era malo y no funcionaba, pero, no observaban la más profunda y general lección, y es que la interferencia del Estado destruye la economía y las libertades individuales; todas juntas. Y duele, que aún no hayamos digerido la mejor lección, de tan abominable sistema y traumáticos hechos.

Existen hoy sin lugar a dudas muchas personas libertarias por intuición en nuestro país, ya que viven bajo un gobierno que controla desmedidamente todos los aspectos de sus vidas, y su natural reacción es la de terminar con la burocracia gubernamental. Es por ello que aun los instintos de supervivencia del mercado libre no han desaparecido y existen en Cuba. Transgredidos a emergentes mercados negros.

También tendría que recordar que cuando los contrabandistas criollos del siglo XVII hurtaban a la vigilancia de la metrópoli para comerciar con extranjeros, hasta con piratas y bucaneros, estaban abriendo la vía psicológica a la independencia, puesto que era una rebeldía contra la existente autoridad administrativa, adelantándonos felizmente el camino de la insumisión.

Hoy existe sed del conocimiento intelectual, en lo que respecta a la economía de libre mercado y en especial al estudio de las magistrales obras de tan iluminados maestros como Ludwig von Mises, Frederch Hayek y Jesús Huerta de Soto entre otros, y ese aspecto me motiva a continuar liberando nuestro espíritu criollo.

Lo que preocupa es el hecho de que el intervencionismo Estatal no ha sido aún con energía desacreditado y se mantenga habiendo tenido tantos fracasos, esto es lo que ocurre…, cuando las personas no entienden de economía, pues está más que demostrado que la solución a los problemas económicos no se resuelven poniendo los mismos en las manos del Estado intervencionista, sino, en las acciones libres de los individuos que compran, venden y producen para la comunidad.

Hay que seguir buscando la verdad, a pesar de la trágica situación del país en que vivimos, donde la única alternativa ha sido, tal o mas cual intervencionismo del estatismo, y presentárnosla sinceramente tal como le vemos y vivimos. Los que continúan prometiéndonos en Cuba más socialismo, solamente nos ofrecen más penurias, un evidente y no tan “raro” capitalismo compinche.

La generación de hoy no debe ser una excepción, porque un pueblo no cesa en buscar un destino mejor, y cuando cesa es para agonizar. Consiente y persistente en la búsqueda de soluciones y la verdad, hoy vuelve a mi mente las palabras de algún iluminado patriota cubano: “Por encima de las naciones está el mundo; por encima de los cubanos, la Humanidad” y la humanidad eres tú, yo y nosotros.

Aún estamos a tiempo, y los cubanos podemos contribuir eficazmente en la integridad de un mundo capaz de ofrecer, a las más modernas y nobles aspiraciones humanas, un ámbito de colaboración, justicia, paz y libertad. Hay que continuar trabajando duro para fraguar la conciencia nacional.


cuba periodismo independiente, cuba actualidad, cuba noticias,

martes, 1 de julio de 2014

Reflexión sobre economía.

Joisy García Martínez. Periodista independiente y miembro del Club Anarcocapitalista de Cuba CAC


Leer a autores como Mises, Rothbard, Carl Menger, Israel Kirzner, Friedrich Hayek o Jesús Huerta de Soto, entre otros referentes, resulta ineludible para los interesados en la increíble tradición de la escuela austriaca de economía. Confieso qué Interpretar un libro de cualquiera de ellos, cuando se carece de nociones de teoría monetaria austriaca, nos es difícil, pero no imposible de comprenderles. En el caso nuestro, el cubano, me atrevo a asegurar, que por muy nuevas y difíciles que nos suenen algunas palabras, le entenderemos mucho mejor y rápidamente, al haber vivido por más de 50 años en carne propia, la amarga experiencia de tantas políticas económicas fracasadas, que erróneamente disfrazaban las enormes pérdidas de toda la comunidad, al no poder notarles –por los impuestos decretos coactivos- que solo nos lastimaban y lastiman nuestra propia carne. Nuestro bien intencionado “Bloqueo interno”    



Y es que debemos ser honestos y francos ante todo y todos, muchos lectores y seguidores del semanario Primavera Digital -a quienes nuestros miembros del Club les agradecen por su amable acogida- y hasta activistas políticos en Cuba hemos quedado, sin lugar a dudas estupefactos, con nuestras naturales dudas ante la nueva “para nosotros” doctrina político-filosófica introducida y defendida por los miembros del Club Anarcocapitalista de Cuba (CAC), confieso que aun yo, soy uno de ellos, pues me ha sido difícil, aunque no imposible, entender muchos de los objetivos y manifestaciones filosóficas del mismo, especialmente podría mencionar mis escasos conocimientos sobre Economía, ya que la metodología de la economía austriaca intenta explicar un sistema tan complejo como lo es el de la interacción entre las personas, el proceso de mercado y otros tantos. Introducirse en los manuales de la división del trabajo, el comercio, el valor, los precios, la moneda… parece al inicio, una increíble dulce locura. Un exquisito Idioma extraterrestre muy refinado que a medida que pasa el tiempo comprendemos mejor.



Todo en economía debería ser un asunto de razón y evidencias. Los problemas económicos han constituido un tema de preocupación y análisis para los especialistas de todo el mundo desde el nacimiento mismo de esta ciencia. El concepto y las funciones del dinero siguen siendo de difícil comprensión para muchos, comprendo que aun no entendemos bien la exposición adecuada de lo que exige un ordenamiento basado en el mercado libre, y lo que puede lograrse con él cuando funciona adecuadamente. Pero, el solo hecho de llamar la atención sobre lo que muchos no entendemos en Cuba, no me disgusta…, y pienso hoy que al desviarme un poco de mi periodismo social, no he traspasado en absoluto el ámbito de mi competencia, pues siempre he valorado mucho la libertad individual, la de expresión, es decir, la verdadera libertad en su concepto apropiado, y la libertad económica no significa un caso aislado.



Llamar la atención hacia que principios de política económica se encamina la nación, no es cosa de juegos, no es machucar, pues sino son corregidos se alcanzarán de ellos consecuencias muy desagradables que la mayoría de los que abogan por esas políticas no desean. Esta es una introducción sencilla y no técnica sobre lo que, a mi juicio, es todavía una de las cuestiones más amenazadoras que tenemos pendientes a resolver en nuestra nación, una mínima lección de preocupación económica ciudadana.



No hablaré en este escrito de la furia que nuestro Club, biblioteca y videoteca Ludwig von Mises causan en ciertos círculos…, era algo de esperar, mucho más aun en una sociedad tan cerrada, donde tantos defensores y cómplices de la única extrema doctrina conocida, el súper-Estatismo es terminología de pitanza, vida o muerte…, la manipulación de las prebendas, la prostitución moral y el amor visceral a los complot internos y externos, algo que podría definirse como el guiño de aprobación del bufón al emperador de turno, lo debería haber aprendido ya hace mucho tiempo, para evitar todas las confusiones predominantes, especializarme en sus manipulaciones, términos y conceptos, pero, de cuya mediocre importancia me he dado muy buena cuenta un tiempo después. Fundamentos demostrativos de la esencial identidad del socialismo y totalitarismo.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Estatalismo y regulación de precios.

Como teoría, el llamado estatalismo es la doctrina de la omnipotencia estatal, como práctica es la política que intentará tomar el mando mediante mandatos, coacción y prohibiciones. En el estatalismo los precios son regulados desde, como decimos los cubanos "allá arriba"..., y son las autoridades las que establecen, qué, cuánto, cómo y cuándo producir. Las autoridades lo vigilan y dirigen absolutamente todo, las libertades económicas e individuales se vuelven utopías.

Estas políticas sin lugar a dudas, ahuyentan la inversión privada en todos los países que abrazan el estatalismo. En una economía globalizada todo los países deberían ofrecerle al capital niveles adecuados de rentabilidad, aunque existan riesgos adecuados, pero aceptables.

Sin una estratégica seguridad jurídica, un marco que aseguren estos procesos con agilidad, aumentan los riesgos de poca o ninguna inversión, o al menos constituye un factor que disminuye y obstaculiza la rentabilidad en los mismos.

Aportes del liberalismo. 

Como la experiencia lo indica, todos deberíamos aprender, descubrir y estudiar lo que es funcional, al respecto el profesor Ludwin von Mises nos afirma:

"El liberalismo, doctrina que aplica a la realidad práctica los conocimientos de la economía política y de la sociología científica, rechaza todas las interferencias en el juego del mercado, considerándolas superfluas, inútiles y perjudiciales. Superfluas, porque, al margen de las mismas, actúan en todo caso unas fuerzas que limitan la arbitrariedad de las partes que intervienen en el intercambio del mercado; inútiles, porque no es con ellas con las que se puede realizar el propósito de las autoridades de reducir los precios de los bienes esenciales; perjudiciales, porque alejan la producción y el consumo de las vías más racionales desde el punto de vista de la demanda." 

Para los que hemos nacido en un sistema disfuncional como lo es el socialismo a la cubana, en el cual otras doctrinas político-filosóficas han sido y continúan siendo y representando lo que el Díos único y verdadero significa para el diablo, no deja de asombrarnos e impresionarnos la economía política, el liberalismo y Mises..., entre tantos excelsos exponentes y alternativas.

No es una exageración lamentablemente afirmar que el sistema que tenemos para impartir justicia y equidad, nuestro desmedido estatalismo y regulaciones, sus políticas públicas y económicas, son uno de los obstáculos principales para nuestro desarrollo, y quizás el mayor.

joisygarcia@nauta.cu
joisygarcia@gmail.com

Miembro del Club Anarcocapitalista de Cuba (CAC)

jueves, 11 de diciembre de 2014

Falta menos hermanos, llevad a Jesús en vuestro corazón.

En un sistema totalitario como el de Cuba no exite ninguna clase de mercado capitalista, excepto el que si esta controlado por el gobierno, en este caso los altos llamados mandos son los que tienen el monopolio para enriquecerce a costa de todo un pueblo que pasa hambre y escasez.

El sistema que impera todavia en nuestra patria, la patria de nuestro Marti, ha caído. Es un verdadero fracaso total. Los sistemas cominista o facista viven en puras utopías.

Aqui deseo exponer a todos los Cubanos que nos leen, incluyendo para aquellos que forman parte del sistema, y que han nacido durante esta revolución, que tomen conciencia de lo que nos está ocurriendo.

A los que nacieron durante la revolución, personalmente yo no les tengo ningún clase de odio hacia ellos. Todo lo contrario, ellos no saben lo que a pasado hasta ahora. Jesus Cristo dijo en la cruz antes de fallecer pidiéndole ha Dios: Padre "perdonalos porque no saben lo que estan haciendo".

Yo me doy cuenta que unas de las cosas de la cual muchos Cubanos despiertan ya, es de que exsite una mentira. Esto se hizo palpable cuando comenzaron los viajes de familiares a Cuba, que comenzaron al final de la decada de los 70, ahí fue donde el pueblo nuestro dentro de la isla vio como el Cubano en Estados Unidos se había desarollado economicamente. 

Han visto como el cubano en EEUU levantó una ciudad como Miami, que antes se parecia como a una ciudad de campo. Ahora ven en lo que se ha convertido Miami, una ciudad vibrante con fama internacional. Miami se levanto con capital Cubano de los exiliados. 

Hemos mantenido nuestras costumbres Cubanas en todo. Artistas Cubano Americanos desean ver una Cuba libre, porque del fin y al acabo es nuestra patria y es la patria de todos los Cubanos, no importa si somos del exterior o de dentro de Cuba.. El gobierno no tiene la potestad de decir o decidir quienes son Cubanos y quienes no. 

Los de aqui podemos ayudar a reconstruir a nuestra gran nación con recursos económicos, la estimamos reconstruida diríamos, que en menos de diez años. Pero, el sistema que tiene que adoptarse es el anarco-capitalismo, dónde si existe una verdadera libertad para ejercer los derechos que Dios no ha dado desde que cada uno de nosotros nacemos. 

Tenemos esos derechos y son inalienables. Ninguna persona o grupos de personas jamas nos podrían quitar esos derechos naturales. Díos esta por encima de cualquier ley que el hombre puso, porque la ley de Díos es la ley divina. 

En estos tiempos todo Cubano dentro de Cuba debe meditar sobre la razón en la cuál Jesus Cristo nació. Era para perdonar los pecados de todo ser humano que se arrepiente de los mismos sinceramente. 

Cada pueblo debe siempre tener sus virtudes en ayudar el prójimo como hizo Cristo, y cada uno de nostros tenemos el deber de imitar a Cristo. Eso conlleva  a ayudar a nuestros compatriotas y no el
gobierno sea el que ayude . Lo unco que tienen los gobiernos es el monopolio de la fuerza, la coacción y la represion. Y es por esa sencilla razón que los goniernos fracasan, como es el caso del fracasado gobierno totalitario que todos conocemos.   

Alfonso Gutiérrez (Al)
Miembro del Club Anarcocapitalista de Cuba #CAC 














On Mon, 12/8/14, joisygarcia@nauta.cu <joisygarcia@nauta.cu> wrote:

Subject: RV: Estatalismo y regulación de precios.
To: "joisy garcia martinez" <joisygarcia@gmail.com>
Date: Monday, December 8, 2014, 1:11 PM


#yiv8624571864 body
{margin-left:15.333333px;margin-top:6.0px;margin-right:10.0px;margin-bottom:10.0px;}#yiv8624571864
body
{margin-left:15.333333px;margin-top:6.0px;margin-right:10.0px;margin-bottom:10.0px;}#yiv8624571864
body
{margin-left:15.333333px;margin-top:6.0px;margin-right:10.0px;margin-bottom:10.0px;}#yiv8624571864
body
{margin-left:15.333333px;margin-top:6.0px;margin-right:10.0px;margin-bottom:10.0px;}----- Forwarded message -----
De: "joisygarcia@nauta.cu"
<joisygarcia@nauta.cu>
Para: "Blog CriolloLiberal"
<joisygarcia.garcia@blogger.com>
Asunto: Estatalismo y regulación de precios.
Fecha: lun, dic 8, 2014 11:55 AM
Como teoría, el llamado estatalismo es la doctrina de
la omnipotencia estatal, como práctica es la política que
intentará tomar el mando mediante mandatos, coacción y
prohibiciones. En el estatalismo los precios son regulados
desde, como decimos los cubanos "allá arriba"...,
y son las autoridades las que establecen, qué, cuánto,
cómo y cuándo producir. Las autoridades lo vigilan y
dirigen absolutamente todo, las libertades
económicas e individuales se vuelven utopías.
Estas políticas sin lugar a dudas, ahuyentan la
inversión privada en todos los países que abrazan el
estatalismo. En una economía globalizada todo los países
deberían ofrecerle al capital niveles adecuados de
rentabilidad, aunque existan riesgos adecuados, pero
aceptables.
Sin una estratégica seguridad jurídica, un
marco que aseguren estos procesos con agilidad, aumentan los
riesgos de poca o ninguna inversión, o al menos constituye
un factor que disminuye y obstaculiza la rentabilidad en los
mismos.
Aportes del liberalismo. 
Como la experiencia lo indica, todos deberíamos
aprender, descubrir y estudiar lo que es funcional, al
respecto el profesor Ludwin von Mises nos
afirma:
"El liberalismo, doctrina que aplica a la
realidad práctica los conocimientos de la economía
política y de la sociología científica, rechaza todas las
interferencias en el juego del mercado, considerándolas
superfluas, inútiles y perjudiciales. Superfluas, porque,
al margen de las mismas, actúan en todo caso unas fuerzas
que limitan la arbitrariedad de las partes que intervienen
en el intercambio del mercado; inútiles, porque no es con
ellas con las que se puede realizar el propósito de las
autoridades de reducir los precios de los bienes esenciales;
perjudiciales, porque alejan la producción y el consumo de
las vías más racionales desde el punto de vista de la
demanda." 
Para los que hemos nacido en un sistema
disfuncional como lo es el socialismo a la cubana, en el
cual otras doctrinas político-filosóficas han sido y
continúan siendo y representando lo que el Díos único y
verdadero significa para el diablo, no deja de asombrarnos e
impresionarnos la economía política, el liberalismo y
Mises..., entre tantos excelsos exponentes y
alternativas.
No es una exageración lamentablemente afirmar
que el sistema que tenemos para impartir justicia y equidad,
nuestro desmedido estatalismo y regulaciones, sus políticas
públicas y económicas, son uno de los obstáculos
principales para nuestro desarrollo, y quizás el
mayor.
joisygarcia@nauta.cujoisygarcia@gmail.com
Miembro del Club Anarcocapitalista de Cuba
(CAC)

martes, 25 de noviembre de 2014

Sin equilibrios.

Según informó recientemente el diario Yomiuri, ya se realizaron las primeras operaciones quirúrgicas en las cuales se ha empleado un endoscopio 8K de ultra alta definición, las operaciones fueron llevadas a cabo en el área metropolitana de Tokio. El endoscopio, que según se comenta tiene 16 veces más densidad de píxeles que un endoscopio de alta definición convencional, visualiza claramente elementos que se hacen difíciles de observación con otros dispositivos, como los vasos sanguíneos más pequeños y delgados, o los nervios, además de delimitar con una mayor claridad los órganos del cuerpo.

En la encrucijada en que se encuentran nuestros prometidos cambios "económicos" en Cuba, ante tanta hambruna colectiva de libertades y obviedad cómplice del largo camino de servidumbre recorrido, ante la cirugía estética y cosmética que algunos piden y a gritos proponen, para transmutar al monstruo, no sabemos si a modo de test clínico, podríamos utilizar los procedimientos lógicos deductivos de los hermanos economistas austríacos. 

Aún se discute en círculos muy estrechos hacia dónde vamos, para que lugar nos lleva la nueva nomenclatura ante la falta de garantías legales y judiciales, si se disminuye las barreras que impiden comercializar libremente a emprendedores independientes, si la desregulación es injusta por la altura de la concentración en las riquezas de la casta gobernante etcétera.

Esta apertura se torna más que interesante, mientras un porcentaje infimo se apresta a invertir, millones de cubanos continuarán bloqueados por un enorme muro de arbitrarias medidas administrativas y burocráticas, en Cuba no nos podríamos encaminar hacia una verdadera economía de mercado, hasta que no exista un verdadero Estado de derecho. Aún hoy varias empresas reciben protección gubernamental y las pocas privadas son casi que virtuales.

No cabe ninguna duda que ni con un endoscopio, más potente que el K8 y con los mejores procedimientos los cubanos de a pié vemos bien reflejados cambios con todos y para el  bien de todos... y que claramente el mal desempeño económico de nuestros gobernantes bebe atribuirsele al embargo y no principalmente a la falta de garantías y transparencia en un proceso democrático y coherente de reformas hacia el mercado.

También sería bueno resaltar que las políticas especiales que dan preferencia a inversiones extranjeras, no son necesarias, sino contraproducentes, porque sencillamente como muy bien dijo Ludwig Von Mises " El liberalismo quiere abrir todas las puertas al comercio. De ninguna manera está en su ánimo forzar a nadie a comprar o vender. Lo que desea es eliminar a los gobiernos que mediante prohibiciones y por vía de otras restricciones en los intercambios comerciales tratan de privar a sus gobernados de las ventajas que ofrece la participación en el comercio mundial y que, por ello mismo, perjudicando el abastecimiento de todos los hombres. La política liberal nada tiene en común con el imperialismo, que desea conquistar territorios para aislarlos del comercio internacional".

Y así las cosas, dudosamente cualquier otro país de la región podría darse el lujo de seguir nuestro desequilibrado modelo..., sin comentarios, para el que decee abrazar el socialismo salvaje del siglo XXI. 

Desde el viejo oeste socialista abrazos.

joisygarcia@gmail. com
Miembro del Club Anarcocapitalista de Cuba #CAC





martes, 11 de marzo de 2014

El cuerpo del conocimiento

"El cuerpo de conocimiento económico es un elemento esencial en la estructura de la civilización humana; es la base sobre la que se construyeron el industrialismo moderno y todos los avances
morales, intelectuales, tecnológicos y terapéuticos de los últimos siglos. Está con los hombres, ya sea que hagan uso adecuado del rico tesoro que este conocimiento les provee o que lo dejen sin
utilizar. Pero si ellos no lo aprovechan y desoyen sus enseñanzas y advertencias, no anularán la economía; desecharán a la sociedad y a la raza humana"
Ludwig von Mises, La Acción Humana.

Lo que distingue al homo sapiens de las bestias.



El hombre no rapta a toda hembra que despierta su libido; ni devora todos los alimentos que le atraen; ni ataca a cuantos quisiera aniquilar. Tras ordenar en escala valorativa sus deseos y anhelos, opta y prefiere; es decir, actúa. Lo que distingue al homo sapiens de las bestias es, precisamente, eso, el que procede
de manera consciente. El hombre es el ser capaz de inhibirse; que puede vencer sus impulsos y deseos; que tiene poder para refrenar sus instintos. “La Acción Humana” -- Ludwig von Mises

viernes, 28 de noviembre de 2014

Cristian Felber a La cubana...

Recientemente leí un artículo publicado en la revista www.convivenciacuba.es de un estudiante cubano de economía, Jorge Ignacio Guillén Martínez, en el cual hace una excelente ponencia ante el Congreso de la Asociación para el Estudio de la Economía Cubana en los EEUU, titulada, "Los cambios en Cuba: ¿HACIA UN VERDADERO DESARROLLO HUMANO INTEGRAL? DHI

Su intervención introductoria llamó mi atención y me anegó de un gran optimismo, al punto que me hizo pecar de ingenuo, y olvidar la máxima aprendida por tantos años de desengaños vividos: EL EXCESO DE ENTUCIASMO ES UN OBSTACULO A LA HORA DE ENFRENTAR LAS FRUSTACIONES.

¿Podrá alguien pensar que el hombre es capaz de diseñar nuevas y mejores técnicas sociales que las ya comprobadamente funcionales existentes en el siglo pasado? 

¡Imaginan! ... culmina su introducción planteándonos que: … "Lo fundamental en este camino debe ser la supremacía de la persona y de la sociedad civil sobre todas las estructuras". Elemental, buen intento, casi libertario.

Seguidamente, el joven economista comienza su exposición planteando que: "PARA ALCANZAR EL DESARROLLO HUMANO SE DEBE SITUAR A LA PERSONA COMO LO MAS IMPORTANTE EN LAS RELACIONES QUE EMANAN DE LA CONVIVENCIA CIUDADANA." Exacto. 

Y continua: LO FUNDAMENTAL DEBE SER QUE LAS PERSONAS PUEDAN AUMENTAR CADA VEZ MAS SUS OPCIONES PARA ACTUAR, QUE PUEDAN UTILIZAR MAS SUS CAPACIDADES, CON EL FIN DE CREAR LAS CONDICIONES NECESARIAS PARA ALCANZAR UN OPTIMO EN CUANTO A SU CALIDAD DE VIDA, QUE SE AMPLIE EL CONJUNTO DE COSAS QUE PUEDEN HACER SU PROPIO BIENESTAR Y EL DE LA SOCIEDAD EN GENERAL. 

Más adelante, el joven, en referencia a cuales deben ser los cambios hacia la búsqueda de un verdadero DESARROLLO HUMANO INTEGRAL (DHI), expone: EN MATERIA ECONOMICA, AL SITUARSE A LA PERSONA COMO PRINCIPAL PROTAGONISTA, COMO CENTRO Y FIN DE TODA ACTIVIDAD, SE ESTARIA GARANTIZANDO POR UNA PARTE DEJAR A UN LADO, LA EXPLOTACION DEL HOMBRE POR EL ESTADO, REALIDAD QUE TANTO Daño LE HA HECHO A LOS CUBANOS Y POR OTRA PARTE SE ESTARIA EVITANDO CAER EN EL CAPITALISMO SALVAJE.

Y es aquí donde me detengo a reflexionar sobre qué es lo que entiende este joven por capitalismo… Hasta este momento podría pensarse que el joven Economista cubano era un verdadero Anarcocapitalista, o al menos con tendencias libertarias, pero, me defrauda al no conocer que capitalismo es intercambio voluntario entre las personas, sin intervenciones de terceros. 

Tenemos el deber de llamar la atención y convidar a las distintas fuerzas sociales democráticas en hacer la tarea, en comprender y estudiar muy bien y saber diferenciar las distintas variantes de gobiernos actuales, como las que algunos diversifican llamándoles por: corporativismo, capitalismo de compinches o amigotes, imperialismo, totalitarismo, socialismo empresarial o alguna que otra nueva y moderna etiqueta como el salvaje castrismo que tenemos y padecemos desde hace tantos años en Cuba.

¡Realmente con quien está! ¿Con DIOS o con el diablo?, pienso que con ninguno de los dos, ha optado a mi criterio una actitud Buenista. No es menos cierto que todos tenemos nuestra propias opiniones sobre qué es lo mejor para nuestras sociedades, sin embargo, que alguien tenga una idea, e inclusive, la mayoría, no significa que necesariamente sea la mejor, y es que sin lugar a dudas, todos los seres humanos intentamos alcanzar la felicidad de formas diferentes, y creemos que cada individuo tiene diferente visión y metas para su vida. No todos valoramos prioritario la libertad personal y el derecho a la propiedad, otros tienen la prioridad de que la libertad, político-económica, es mejor y más viable para una mayoría sobre la minoría. Aquí es dónde algunos inteligentemente nos llevan a la actualizada etiqueta, que por cierto, al parecer, ya llegó al vocabulario cubano económico-político actual del "bien común" 

La etiqueta del bien común suena bien bella y dócil a nuestra escucha, pero cuántas atrocidades nos demuestra la historia, se han cometido a través de confiar nuestras vidas a unas malas decisiones de una supuesta y democrática mayoría. 

¿No bastan para algunos más de 50 años de experimentaciones, pensar que todo cambio futuro es más justo, sin lugar a dudas equivale a paralizar la evolución humana pero…, no merece una sociedad como la nuestra, cansada y obstinada… una normalización urgente… adoptar actitudes antropomórficas es aplicable, pero debemos rechazarles por sus múltiples errores… Este tipo de errores son los que en su tiempo calificaría Luwing Von Mises como: "grandioso, ambicioso, magnifico y atrevido" nuestra gente y país necesitan urgentemente de intercambiar y vivir en paz. 

Exponer nuestra libertad a cambio de un supuesto moderno modelo de bien común, es volver al filosofía de la esclavitud y el totalitarismo, o cuando menosprecio a un capitalismo de compinches. El poder político y el amiguismo siempre han tendido a crecer, hay que observar de cerca los nuevos y modernos modelos propuestos, no vallamos a caer de ingenua manera en errores fatales después de tantos sacrificios por los cambios... cuidado, que de muchas maneras podría llegarse al corporativismo del que ya se quejan buenos intentos de democracias civilizadas y su intelectualidad en no pocos lugares de nuestro planeta, muy buen e interesante intento el que recientemente he leído pero, sólo ha logrado llamar mí atención sobre lo necesario, imprescindible, pero peligroso, que podría tornarse una supuesta apertura social, económica y por supuesto a largo plazo política, en Cuba.

Un partidario del experimento de Cristián Felber no nos hace falta, mucho menos ahora en Cuba, no existe una tercera vía, nuestrobienestar personal, que al final es el colectivo, nunca debió estar supeditado a otros, sino a experiencias funcionales comprobadamente viables existentes en las veinte mayores y más prósperas sociedades de nuestro planeta.

Nos hace falta un sistema con características de libertades individuales, que no tenga ni una pisca de nuevos patrones experimentales de convivencia, no presentarnos a nuestros ojos otro experimento de La Economía del Empobrecimiento Común LEEC. Nosotros sabemos leer. Gracias.

joisygarcia@gmail.com

lunes, 12 de enero de 2015

La Economía de Hitler.

Para la generación actual, Hitler es el hombre más odiado de la historia y su régimen, el arquetipo de la maldad política. Esta opinión no se extiende sin embargo a sus políticas económicas. Muy al contrario. Son adoptadas por gobiernos de todo el mundo. Por ejemplo, el Glenview State Bank de Chicago alababa recientemente la economía de Hotler en su boletín mensual. Al hacerlo, el banco descubría los riesgos de alabar las políticas keynesianas en un contexto erróneo. 

El número del boletín (julio de 2003) no está en línea, pero el contenido puede adivinarse a través de la carta de protesta de la Liga Anti-Difamación (ADL, por sus siglas en inglés). "Independientemente de los argumentos económicos", decía la carta, "las políticas económicas de Hitler no pueden separarse de sus grandes políticas de virulento antisemitismo, racismo y genocidio. (…) Analizar sus acciones a través de cualquier otra lente supone desviar gravemente la atención". 

Lo mismo podría decirse de todas las formas de planificación centralizada. Es erróneo examinar las políticas económicas de cualquier estado Leviatán sin considerar la violencia política que caracteriza a toda planificación 
centralizada, ya sea en Alemania, la Unión Soviética o Estados Unidos. La controversia resalta la forma en que sigue sin entenderse la conexión entre violencia y planificación centralizada, ni siquiera por la ADL. La tendencia de los economistas a admirar el programa económico de Hitler es un buen ejemplo. 

En la década de 1930, Hitler se consideraba en general solo como otro planificador centralizado proteccionista que reconocía el supuesto fracaso del libre mercado y la necesidad de un desarrollo económico guiado nacionalmente. La economista socialista proto-keynesiana Joan Robinson escribió que "Hitler encontró un remedio frente al desempleo antes de que Keynes acabara explicándolo". 

¿Cuáles eran esas políticas económicas? Suspendió el patrón oro, inició enormes programas de obras públicas como las autopistas, protegió a la industria frente a la competencia extranjera, expandió el crédito, instituyó programas de empleo, acosó al sector privado en decisiones sobre precios y producción, expandió ampliamente el ejército, aplicó controles de capital, instituyó la planificación familiar, penalizó el tabaco, introdujo la atención sanitaria nacional y el seguro de desempleo, impuso estándares educativos y acabó teniendo enormes déficits. El programa intervencionista nazi fue esencial para el rechazo del régimen de la economía de mercado y su adopción del socialismo en un país. 

Esos programas siguen siendo hoy ampliamente alabados, a pesar de sus fracasos. Son característicos de toda democracia "capitalista". El propio Keynes admiraba el programa económico nazi, escribiendo para el prólogo de la edición alemana de la Teoría general: "la teoría de la producción en su conjunto, que es lo que el siguiente libro pretende ofrecer, es mucho más fácil de adaptarse a las condiciones de un estado totalitario, que la teoría de la producción y distribución de una producción dada bajo condiciones de libre competencia y de laissez faire". 

El comentario de Keynes, que puede sorprender a muchos, no era inesperado. Los economistas de Hitler rechazaban el laissez faire y admiraban a Keynes, incluso precediéndole en muchas maneras. De forma similar, los keynesianos admiraban a Hitler (ver George Garvy, "Keynes and the Economic Activists of Pre-Hitler Germany", The Journal of Political Economy, Volumen 83, Número 2, Abril de 1975, pp. 391-405). 

Todavía en 1962, en un informe escrito para el Presidente Kennedy, Paul Samuelson alababa a Hitler: "La historia nos recuerda que incluso en los peores días de la gran depresión nunca hubo escasez de expertos que advirtieran contra todas las acciones públicas curativas. (…) Si hubiera prevalecido aquí este consejo, como lo hizo en la Alemania anterior a Hitler, la existencia de nuestra forma de gobierno podría haber estado en peligro. Ningún gobierno moderno cometerá de nuevo ese error". 

Hasta cierto punto, no es sorprendente. Hitler instituyó un New Deal para Alemania, distinto del de FDR y el de Mussolini solo en los detalles. Y funcionó solo sobre el papel en el sentido de las cifras del PIB de la época reflejan un crecimiento. El desempleo se mantuvo bajo porque Hitler, aunque intervino en los mercados laborales, nunca intentó llevar los salarios por encima de su nivel en el mercado. Pero por debajo de todo, estaban teniendo lugar graves distorsiones, igual que ocurren en cualquier economía que no sea de mercado. Pueden potenciar el PIB a corto plazo (ved cómo el gasto público aumentó el tasa de crecimiento de EEUU en el segundo trimestre de 2003 del 0,7% al 2,4%), pero no funcionan a largo plazo. 

"Escribir sobre Hitler sin el contexto de los millones de inocentes brutalmente asesinados y las decenas de millones de muertos luchando contra él es un insulto a la memoria de todos", escribía la ADL en protesta por el análisis publicado por el Glenview State Bank. De verdad que lo es. 

Pero ser paladín de las implicaciones morales de las políticas económicas es moneda cambio en la profesión. Cuando los economistas piden estimular la "demanda agregada", no explica qué significa esto realmente. Significa eliminar por la fuerza las decisiones voluntarias de consumidores y ahorradores, violando sus derechos de propiedad y su libertad de asociación para alcanzar las ambiciones económicas del gobierno nacional. Incluso si esos programas funcionaran en algún sentido económico, deberían rechazarse basándose en que son incompatibles con la libertad. 

Lo mismo pasa con el proteccionismo. La principal ambición del programa económico de Hitler era expandir las fronteras de Alemania para hacer viable la autarquía, lo que significa construir enormes barreras proteccionistas a las importaciones. El objetivo era hacer de Alemania una productora autosuficiente de forma que no tuviera el riesgo de la influencia extranjera y no hacer que el destino de su economía se ligara a los altibajos en otros países. Fue un caso clásico de xenofobia económicamente contraproducente. 

E incluso hoy en Estados Unidos las políticas proteccionistas están realizando un trágico retorno. Solo bajo la administración Bush, se está protegiendo un enorme rango de productos, que van de la madera a los microchips, ante la competencia extranjera de bajos precios. Estas políticas se han combinado con intentos de estimular la oferta y la demanda mediante gasto militar a gran escala, aventurerismo en la política exterior, estado de bienestar, déficits y promoción del fervor nacionalista. Esas políticas pueden crear la ilusión de una creciente prosperidad, pero la realidad es que desvían recursos escasos de su empleo productivo. 

Tal vez lo peor de estas políticas sea que son inconcebibles sin un estado Leviatán, exactamente como dijo Keynes. Un gobierno suficientemente grande y poderoso como para manipular la demanda agregada es suficientemente grande y poderoso como para violar las libertades civiles del pueblo y atacar sus derechos de cualquier otra manera. Las políticas keynesianas (o hitlerianas) desenfundan la espada del estado sobre toda la población. La planificación centralizada, incluso en su variedad más mínima, y la libertad son incompatibles. 

Desde el 11-S y la respuesta autoritaria y militarista, la izquierda política ha advertido que Bush es el nuevo Hitler, mientras que la derecha execra este tipo de retórica como una hipérbole irresponsable. La verdad es que la izquierda, al realizar estas afirmaciones, tiene más razón del que cree. Hitler, como FDR, dejó su sello en Alemania y el mundo al aplastar los tabús contra la planificación centralizada y hacer del gran gobiernos una característica aparentemente permanente de las economías occidentales. 

David Raub, el autor del artículo para el Glenview, estaba siendo ingenuo al pensar que podía ver los hechos como los ve la corriente principal y llegar a lo que pensaba que sería una respuesta convencional. La ADL tiene razón en este caso: la planificación centralizada nunca puede alabarse. Debemos considerar siempre su contexto histórico y sus inevitables resultados políticos.

Sobre el autor: Llewellyn H. Rockwell, Jr. es Chairman del Ludwig von Mises Institute, en Auburn, Alabama, editor de LewRockwell.com, y autor de La Izquierda, la Derecha, y el Estado. Este Mises Daily fue originalmente publicado el 2 de agosto, 2003. Traducción de Mariano Bas Uribe. 

sábado, 13 de diciembre de 2014

Conferencia "Capitalismo" Ludwing von Mises. Universidad de Buenos Aires, Argentina 1958.

Los términos descriptivos que la gente utiliza son a menudo muy engañosos. Hablando de los modernos capitanes de industria y de los líderes de los grandes negocios, por ejemplo, llaman a una persona el 'rey del chocolate' o el 'rey del algodón' o el 'rey del automóvil'. Su utilización de dicha terminología implica que no ven prácticamente diferencia alguna entre los modernos líderes de la industria y aquellos reyes, duques o señores feudales del pasado. Pero la diferencia, de hecho, es muy grande, ya que un 'rey del chocolate' no gobierna de manera alguna, sino que sirve. No reina sobre un territorio conquistado, independiente del mercado, independiente de sus clientes. El 'rey del chocolate' – o el 'rey del acero' o el 'rey del automóvil' o cualquier otro rey de la moderna industria – depende de la industria en la que opera y de los clientes a los cuales sirve. Este 'rey' debe mantenerse en buenos términos con sus 'súbditos', los consumidores; pierde su 'reino' tan pronto no pueda dar a sus clientes un mejor servicio, y proveerlo a un menor costo, que los otros con quienes debe competir.

Hace doscientos años, antes de la llegada del capitalismo, la posición social de un hombre estaba fijada desde el comienzo hasta el final de su vida; la heredaba de sus ancestros y nunca cambiaba. Si nacía pobre, siempre permanecía siendo pobre; y si nacía rico – un lord, un duque – mantenía su ducado y las propiedades correspondientes por el resto de su vida.

En lo que respecta a la manufactura, las primitivas industrias procesadoras de esos tiempos existían casi exclusivamente para beneficio de los ricos. La mayor parte de la gente (noventa por ciento o más de la población europea) trabajaba la tierra y no entraba en contacto con las industrias procesadoras, orientadas hacia las ciudades. Este rígido sistema de sociedad feudal prevaleció en la mayor parte de las áreas desarrolladas de Europa por muchos cientos de años.  

Sin embargo, como la población rural se expandía, se desarrolló un exceso de gente en la tierra. Este exceso de población, sin herencia de tierras o establecimientos rurales, no tenía mucho para hacer, ni le era posible trabajar en las industrias procesadoras; los reyes en las ciudades le negaban el acceso a las mismas. La cantidad de estos 'marginados' continuaba creciendo y todavía nadie sabía qué hacer con ellos. Eran – en el total sentido de la palabra - 'proletarios', a quienes el gobierno atinaba solamente a ponerlos en un asilo o casa para pobres. En algunos lugares de Europa, especialmente en Holanda y en Inglaterra, llegaron a ser tan numerosos que – para el siglo XVIII – eran una real amenaza para la preservación del sistema social prevaleciente.  

Hoy en día, analizando condiciones similares en lugares como India y otros países en desarrollo, no debemos olvidar que – en la Inglaterra del Siglo XVIII – las condiciones eran mucho peores. En ese tiempo Inglaterra tenía una población de seis o siete millones de personas, pero de esos seis o siete millones de personas, más de un millón, probablemente dos millones eran simplemente pobres marginados para los cuales no hacía provisión alguna el sistema social entonces prevaleciente. Qué hacer con estos marginados era uno de los grandes problemas de la Inglaterra del Siglo XVIII. 

Otro gran problema era la falta de materias primas. Los Británicos, con mucha seriedad, se hacían a sí mismos esta pregunta: ¿Qué vamos a hacer en el futuro cuando nuestros bosques no nos provean más la madera que necesitamos para nuestras industrias y para calentar nuestros hogares? Para las clases dirigentes era una situación desesperante. Los hombres de estado no sabían qué hacer y la aristocracia no tenía idea alguna sobre como mejorar las condiciones.

De esta preocupante situación social emergieron los comienzos del capitalismo moderno. Hubo algunas personas entre estos marginados, entre esta gente pobre, que trató de organizar a otros para instalar pequeños talleres que pudieran producir algo. Esto fue una innovación. Estos innovadores no producían cosas caras apropiadas solamente para las clases altas; producían cosas más baratas para cubrir las necesidades de todos. Y esto fue el origen del capitalismo tal como opera hoy. Fue el comienzo de la producción masiva, el principio fundamental de la industria capitalista. En tanto las antiguas industrias procesadoras que servían a la gente rica en las ciudades habían existido casi exclusivamente para cubrir la demanda de las clases altas, las nuevas industrias capitalistas comenzaron a producir cosas que pudieran ser compradas por la población en general. Era producción masiva para satisfacer las necesidades de las masas.  

Este es el principio fundamental del capitalismo tal como existe hoy en todos aquellos países en los cuales existe un altamente desarrollado sistema de producción masiva. Las Grandes Empresas, el objetivo de los más fanáticos ataques de los así llamados izquierdistas, producen casi exclusivamente para satisfacer las necesidades de las masas. Las empresas que producen artículos de lujo solamente para los ricos nunca alcanzan la magnitud de las grandes empresas. Y hoy, son los trabajadores de las grandes fábricas los principales consumidores de los productos hechos en dichas fábricas. Esta es la diferencia fundamental entre los principios capitalistas de producción y los principios feudales de las épocas anteriores.

Cuando las personas suponen, o alegan, que hay una diferencia entre los productores y los consumidores de los productos de las grandes empresas, están gravemente equivocados. En las tiendas por departamento en los EEUU puede oírse la consigna 'el cliente siempre tiene razón' Y este cliente es la misma persona que produce en las fábricas esas cosas que son vendidas en la tienda por departamentos. Las personas que piensan que el poder de las grandes empresas es enorme, también están equivocadas, ya que las grandes empresas dependen totalmente de la voluntad de los que compran sus productos: la más grande de las empresas pierde su poder y su influencia cuando pierde sus clientes.

Cincuenta o sesenta años atrás se decía en casi todos los países capitalistas que los ferrocarriles eran demasiado grandes y demasiado poderosos; que tenían un monopolio; que era imposible competir con ellos. Se alegaba que, en el campo del transporte, el capitalismo ya había alcanzado una etapa en la que se había destruido a sí mismo, ya que había eliminado a los competidores. Lo que la gente pasaba por alto era el hecho que el poder de los ferrocarriles dependía de su habilidad en servir a la gente mejor que cualquier otro método de transporte. Desde ya habría sido ridículo competir con uno de estos grandes ferrocarriles construyendo otro ferrocarril paralelo a la antigua línea, ya que esta antigua línea era suficiente para dar servicio a las necesidades existentes. Pero muy pronto vinieron otros competidores. La libertad para competir no significa que se puede tener éxito simplemente imitando o copiando con exactitud lo que algún otro ha hecho. La libertad de prensa no significas que se tiene el derecho de copiar lo que otra persona ha escrito y así obtener el éxito que esta otra persona ha ganado merecidamente en razón de sus logros. Significa que se tiene el derecho de escribir algo diferente. La libertad para competir respecto a los ferrocarriles significa, por ejemplo, inventar algo, hacer algo, que sea un desafío a los ferrocarriles y los ponga en una precaria situación competitiva. En los EEUU la competencia a los ferrocarriles – en la forma de ómnibus, automóviles, camiones y aviones – causó grandes problemas a los ferrocarriles y los derrotó casi totalmente, en lo que a transporte de pasajeros se refiere. El desarrollo del capitalismo consiste en que cada uno tenga el derecho de servir a su cliente mejor y / o más barato. Y este método, este principio, en un comparativamente corto período de tiempo, ha transformado el mundo entero. Ha hecho posible un crecimiento – sin precedentes – en la población mundial, sin precedentes.

En la Inglaterra del Siglo XVIII, la tierra podía soportar solamente seis millones de personas en un nivel de vida muy bajo. Hoy más de cincuenta millones de personas disfrutan un nivel de vida mucho más alto, aún del que disfrutaban los ricos durante el siglo XVIII. Y el nivel de vida sería hoy probablemente más alto si una gran cantidad de energía de los Británicos no hubiera sido desperdiciada en lo que fueron, desde varios puntos de vista, evitables 'aventuras' políticas y militares.

Estos son los hechos sobre el capitalismo. Así si un inglés – o realmente cualquier otro hombre de cualquier otro país del mundo – dice hoy a sus amigos que se opone al capitalismo, hay una maravillosa forma de contestarle: 'Tú sabes que la población de este planeta es ahora diez veces más grande que en las épocas que precedieron al capitalismo; tú sabes que todos los hombres hoy disfrutan de un mucho mejor nivel de vida que el que disfrutaron sus ancestros antes de la era del capitalismo. Pero, ¿cómo sabes que tú eres el uno entre diez que habría vivido en ausencia del capitalismo? El simple hecho que hoy estés vivo es la prueba que el capitalismo ha tenido éxito, así consideres o no que tu vida es valiosa'

A pesar de todos sus beneficios el capitalismo ha sido furiosamente atacado y criticado. Es preciso que comprendamos el origen de esta antipatía. Es un hecho que el odio hacia el capitalismo no se originó en las masas, ni entre los propios trabajadores, sino en la aristocracia terrateniente – la alta burguesía, la nobleza – de Inglaterra y del continente europeo. Ellos culparon al capitalismo por algo que no era para ellos demasiado agradable: a principios del Siglo XIX los más altos salarios pagados por la industria a sus trabajadores forzó a la burguesía terrateniente a pagar igualmente altos sueldos a los trabajadores agrícolas. La aristocracia atacó la industria enjuiciando el nivel de vida de las masas de trabajadores.

Desde luego – desde nuestro punto de vista – el nivel de vida de los trabajadores era extremadamente bajo; las condiciones bajo el capitalismo temprano eran totalmente espeluznantes, pero no porque las recientemente desarrolladas industrias capitalistas hubieran perjudicado a los trabajadores. La gente contratada para trabajar en las fábricas ya había estado viviendo en un nivel virtualmente sub-humano.

La famosa y antigua historia, repetida centenares de veces, que las fábricas empleaban mujeres y niños quienes, antes que estuvieran trabajando en las fábricas habían estado viviendo en condiciones satisfactorias, es una de las más grandes falsedades de la historia. Las madres que trabajaban en las fábricas no tenían con qué cocinar: ellas no habían dejado sus hogares y sus cocinas para ir a las fábricas porque no tenían cocina alguna, y si tenían una cocina, no tenían alimentos para cocinar en esas cocinas. Y los niños no venían de confortables guarderías. Estaban pasando hambre y se morían. Y toda la charla sobre el así denominado inenarrable horror del capitalismo temprano puede ser refutada por una simple estadística: precisamente en estos años en los cuales el capitalismo Británico se desarrolló, precisamente en la época llamada de la Revolución Industrial en Inglaterra en los años de 1760 a 1830, precisamente en esos años la población de Inglaterra se duplicó, lo que significa que centenares de miles de niños – que habrían muerto en los tiempos precedentes – sobrevivieron y crecieron para convertirse en hombres y mujeres. No hay dudas que las condiciones de los tiempos anteriores habían sido muy insatisfactorias. Fue el negocio capitalista que las mejoró. Fueron precisamente esas primeras fábricas que proveyeron a las necesidades de sus trabajadores, ya sea directamente o indirectamente, exportando productos e importando alimentos y materias primas desde otros países. Una y otra vez los primeros historiadores del capitalismo – uno difícilmente puede usar una palabra más suave – han falsificado la historia.

Una anécdota que solían contar – muy posiblemente inventada – involucra a Benjamín Franklin. De acuerdo con la historia, Franklin visitaba una fábrica algodonera en Inglaterra y el propietario de la fábrica, lleno de orgullo, le dice: 'Vea, aquí hay artículos de algodón para Hungría'. Benjamín Franklin, mirando alrededor, viendo que los trabajadores estaban pobremente vestidos, dijo: '¿Por qué Ud. no produce también para sus propios trabajadores?' Pero esas exportaciones de las cuales el propietario de la fábrica había hablado realmente significaban que él producía para sus propios trabajadores ya que Inglaterra debía importar todas las materias primas. No había algodón en Inglaterra o en la Europa continental. Había escasez de alimentos en Inglaterra, y los alimentos debían ser importados de Polonia, de Rusia, de Hungría. Esas exportaciones eran la manera de pagar las importaciones de alimentos que hacían posible la supervivencia de la población británica. Muchos ejemplos de la historia de esas épocas mostrarán la actitud de la burguesía y de la aristocracia hacia los trabajadores. Deseo citar sólo dos ejemplos. Uno es el famoso sistema Británico denominado 'Speenhamland'. Por este sistema el gobierno Británico pagaba a todos los trabajadores que no tuvieran un salario mínimo (así determinado por el gobierno) la diferencia entre el salario que recibieran y este salario mínimo. Esto ahorraba a la aristocracia terrateniente el problema de pagar mayores salarios. La aristocracia pagaría los tradicionalmente bajos salarios agrícolas y el gobierno lo complementaría, evitando así que los trabajadores dejaran sus ocupaciones rurales para buscar empleo en una fábrica urbana. Ochenta años más tarde, después de la expansión del capitalismo desde Inglaterra a la Europa continental, la aristocracia terrateniente nuevamente reaccionó contra el nuevo sistema de producción. En Alemania, los Junkers prusianos, habiendo perdido muchos trabajadores a los mayores salarios pagados por las industrias capitalistas, inventaron un término especial para el problema: 'huída del campo – Landflucht'. Y en el Parlamento alemán discutieron lo que podía hacerse contra este mal, como era considerado desde el punto de vista de la aristocracia terrateniente. El Príncipe Bismarck, el famoso Canciller del Reich Alemán, en un discurso, un día dijo: 'Encontré un hombre en Berlin que una vez había trabajado en mi establecimiento de campo, y le pregunté: '¿Por qué dejo el establecimiento, por qué se fue del campo, por qué ahora vive en Berlin?' Y de acuerdo con Bismarck este hombre contestó: 'No tienen un Biergarten tan lindo en el pueblito del campo, como tenemos aquí en Berlin, donde uno puede sentarse, beber cerveza y escuchar música' Esta es una historia, desde ya, contada desde el punto de vista del Príncipe Bismarck, el empleador. No era el punto de vista de sus empleados. Ellos se iban a la industria porque la industria les pagaba más altos salarios y elevaba su nivel de vida de una manera que no tenía precedentes. 

En la actualidad, en los países capitalistas, hay relativamente poca diferencia entre la vida básica de las así llamadas clases altas y bajas; ambas tienen comida, ropa y alojamiento. Pero en el siglo XVIII – y antes – la diferencia entre el hombre de la clase media y el hombre de la clase baja era que el hombre de la clase media tenía zapatos y el hombre de la clase baja no tenía zapatos. En los EEUU hoy la diferencia entre un hombre rico y un hombre pobre significa, a menudo, solamente la diferencia entre un Cadillac y un Chevrolet. El Chevrolet puede haber sido comprado de segunda mano pero, básicamente, le da el mismo servicio a su propietario: él, también, puede manejar de un punto a otro. Más del cincuenta por ciento de la gente en los EEUU vive en casas y departamentos de su propiedad.  

Los ataques contra el capitalismo – especialmente en lo que respecta al mayor nivel salarial – comienzan del falso supuesto que dichos salarios son en última instancia pagados por gente que es diferente de quienes están empleados en las fábricas. Es correcto para los economistas y los estudiantes de teorías económicas distinguir entre el trabajador y el consumidor y establecer una diferencia entre ellos. Pero el hecho es que cada consumidor debe, de una u otra manera, ganar el dinero que gasta, y la inmensa mayoría de los consumidores son precisamente las mismas personas que trabajan como empleados en las empresas que producen las cosas que ellos consumen. El nivel de salarios – bajo el capitalismo – no está fijado por una clase de gente diferente de la clase de gente que gana los salarios; ellos son la misma gente. No es la empresa cinematográfica de Hollywood quien paga los salarios de una estrella del cine; es la gente que paga su entrada para ver las películas. Y no es el empresario de una pelea de boxeo quien paga las enormes sumas que demandan los boxeadores de cartel; es la gente que paga su boleto para ver la pelea. A través de la distinción entre empleador y empleado, una diferenciación se establece en la teoría económica, pero no hay una diferenciación en la vida real; en ésta, el empleador y el empleado son, en última instancia, una persona, la misma persona.

Hay gente en muchos países que considera muy injusto que un hombre, quien debe mantener una familia con varios hijos, reciba el mismo salario que un hombre quien solamente debe mantenerse a sí mismo. Pero la cuestión no es si el empleador debe tener una mayor responsabilidad por el tamaño de la familia de su trabajador. La pregunta que debemos hacernos en este caso es: ¿Está Ud. dispuesto – como un individuo – a pagar más por algo, por ejemplo, una hogaza de pan, si se le dice que el hombre que produjo este pan tiene seis hijos? La persona honesta ciertamente contestará por la negativa y dirá: 'En principio sí, pero de hecho, si cuesta menos, mejor compraría el pan producido por un hombre sin hijos' El hecho es que, si los compradores no le pagan al empleador lo suficiente para permitirle pagar a sus trabajadores, se tornará imposible para el empleador permanecer en el negocio.

El sistema capitalista fue denominado 'capitalismo' no por un amigo del sistema, sino por una persona que lo consideraba el peor de todos los sistemas en la historia, el más grande de los males que había caído sobre la humanidad. Este hombre era Karl Marx. Pero no hay razón para rechazar el término creado por Marx, ya que describe claramente la fuente de las grandes mejoras sociales traídas por el capitalismo. Esas mejoras son el resultado de la acumulación de capital; están basadas sobre el hecho que la gente, como norma, no consume todo lo que ha producido, que ahorran – e invierten – una parte. Hay muchos malentendidos sobre este problema y – en el curso de estas conferencias – tendré la oportunidad de enfrentar los más fundamentales errores que la gente tiene concernientes a la acumulación de capital, el uso del capital, y las universales ventajas que pueden ganarse con dicho uso. Trataré el capitalismo particularmente en mis conferencias sobre inversiones extranjeras y sobre el más crítico problema político de la actualidad, la inflación. Saben, por supuesto, que la inflación existe no solamente en este país. Hoy, es un problema en todo el mundo.

Un hecho sobre el capitalismo, a menudo no bien explorado, es éste: los ahorros significan beneficios para todos aquellos que ansían producir o ganar un salario. Cuando una persona ha ahorrado una cierta suma de dinero – digamos mil dólares – y, en vez de gastarlos, confía estos dólares a un banco o a una compañía de seguros, el dinero va a las manos de un empresario, de un hombre de negocios, permitiéndole embarcarse en un proyecto, en el cual no podría haberse embarcado ayer pues el capital requerido no estaba disponible. ¿Qué hará ahora el hombre de negocios con este capital adicional? La primera cosa que debe hacer, el primer uso que debe hacer de este capital adicional es salir a contratar trabajadores y comprar materias primas, lo cual causa una adicional demanda de trabajadores y materias primas así como una tendencia hacia más altos salarios y más altos precios de las materias primas. Mucho antes que el ahorrista o el empresario obtengan alguna ganancia de todo esto, el trabajador antes desempleado, el productor de las materias primas, el agricultor, el jornalero, están todos repartiéndose los beneficios del incremento en el ahorro.

El momento en el cual el empresario obtendrá algo de su proyecto, depende de las condiciones del mercado en el futuro y de su habilidad en anticipar correctamente esas futuras condiciones del mercado. Pero los trabajadores así como los productores de materias primas obtienen sus beneficios en forma inmediata. Mucho se habló, hace treinta o cuarenta años, sobre la así llamada 'política de salarios' de Henry Ford. Uno de los mayores logros del Sr. Ford fue pagar más altos salarios que los que pagaban otros industriales u otras fábricas. Su política de salarios fue descripta como una invención, pero no alcanza decir que esta nueva política 'inventada' era el resultado de la liberalidad del Sr. Ford. Un nuevo ramo de negocios, o una nueva fábrica en un ramo de negocios ya existente, tiene que atraer trabajadores de otros empleos, de otras partes del país, aún de otros países. Y la única manera de hacer esto es ofrecer a los trabajadores un mayor salario por su trabajo. Esto es lo que tuvo lugar en los primeros días del capitalismo, y tiene lugar aún hoy. Cuando los fabricantes en Gran Bretaña comenzaron a fabricar productos de algodón, pagaban a sus trabajadores más que lo que éstos ganaban antes. Por supuesto, un gran porcentaje de estos nuevos trabajadores no habían ganado absolutamente nada antes de ello y estaban dispuestos a aceptar cualquier cosa que les ofrecieran. Pero después de un corto período de tiempo – cuando más y más capital se acumulaba y más y más nuevas empresas se desarrollaban – los niveles de salario crecieron, y el resultado fue el inaudito crecimiento en la población británica de lo cual ya hablamos antes.

La desdeñosa descripción del capitalismo por algunas personas como un sistema diseñado para hacer que los ricos se vuelvan más ricos y que los pobres se vuelvan más pobres es errónea del principio al fin. La tesis de Marx sobre la venida del socialismo estaba basada sobre el supuesto que los trabajadores estaban volviéndose más pobres, que las masas estaban convirtiéndose cada vez en más indigentes, y que finalmente toda la riqueza de un país se concentraría en unas pocas manos o en las manos de una sola persona. Y entonces, la masa de trabajadores empobrecidos finalmente se rebelaría y expropiaría los bienes de los ricos propietarios. De acuerdo con esta doctrina de Karl Marx, no puede existir oportunidad alguna, ninguna posibilidad dentro del sistema capitalista para mejora alguna de las condiciones de los trabajadores.

En 1864, hablando frente a la Asociación Internacional de Trabajadores, en Inglaterra, dijo que la creencia que los sindicatos pudieran mejorar las condiciones de la población trabajadora mera 'absolutamente un error'. A la política de los sindicatos pidiendo salarios más altos y más cortas horas de trabajo la denominó conservadora – siendo el conservadorismo – desde luego – el término más duramente condenatorio que Karl Marx podía usar. Sugirió que los sindicatos se pusieran un nuevo, revolucionario objetivo: 'eliminar totalmente el sistema de salarios 'e instaurar el 'socialismo' – el gobierno propietario de los medios de producción – para reemplazar el sistema de propiedad privada.

Si estudiamos la historia del mundo, y especialmente la de Inglaterra desde 1865, nos daremos cuenta estaba totalmente equivocado. No existe un país capitalista, occidental, en donde las condiciones de las masas no hayan mejorado en una forma sin precedentes. Todas estas mejoras de los últimos ochenta o noventa años se realizaron a pesar de los pronósticos de Karl Marx, ya que los socialistas marxistas creían que las condiciones de los trabajadores nunca podrían mejorarse. Eran seguidores de una falsa teoría, la famosa 'ley de hierro de los salarios' – la ley que establecía que el salario del trabajador, bajo el capitalismo, no podría exceder el monto que necesitaba como sustento de su vida para servir a la empresa.

Los marxistas formulaban su teoría de esta manera: si los niveles de salario de los trabajadores van hacia arriba, y los salarios suben por encima de los niveles de subsistencia, los trabajadores tendrán más hijos; y cuando estos hijos ingreses en la fuerza laboral, incrementarán la cantidad de trabajadores hasta el punto en que los niveles de salarios caigan llevando otra vez a los trabajadores hacia abajo a un nivel de subsistencia, el mínimo nivel de subsistencia que escasamente evitará que la población trabajadora se extinga. Pero esta idea de Marx, como las de muchos otros socialistas, en un concepto del hombre trabajador precisamente como aquel que usan los biólogos – correctamente – en el estudio de la vida de los animales. De los ratones por ejemplo.

Si se incrementa la cantidad de alimento disponible para los organismos animales o para los microbios, entonces una mayor cantidad de ellos sobrevivirá. Si se restringe su alimento, también se restringirá su cantidad. Pero el hombre es diferente. Aún el trabajador – a pesar del hecho que los marxistas no quieran reconocerlo – tiene requerimientos humanos diferentes al alimento y a la reproducción de su especie. Un incremento en los salarios reales resultará no solamente en un incremento de la población, resultará también, antes que nada, en un mejoramiento del nivel de vida promedio. Esa es la razón por la que tenemos un mejor nivel de vida en Europa Occidental y en los EEUU que en las naciones en desarrollo de, digamos, África.

Debemos entender, sin embargo, que este más alto nivel de vida depende del suministro de capital. Esto explica la diferencia entre las condiciones en los EEUU y las condiciones en la India; métodos modernos de combatir enfermedades contagiosas han sido instaurados en la India – en alguna forma por lo menos – y el efecto ha sido un crecimiento sin precedentes en la población; pero, dado que este crecimiento en la población no ha sido acompañado por un correspondiente incremento en el monto del capital invertido, el resultado ha sido un incremento en la pobreza. Un país se vuelve más próspero en proporción al incremento del capital invertido por habitante.

Espero que en las otras conferencias tenga la oportunidad de ocuparme con mayor detalle de estos problemas y que pueda clarificarlos, porque algunos términos – como 'el capital invertido per capita' – requieren una más detallada explicación.

Pero deben recordar que en políticas económicas no hay milagros. Han leído en muchos diarios y discursos sobre el así llamado 'milagro económico' alemán, la recuperación de Alemania después de su derrota y destrucción en la segunda guerra mundial. Pero esto no fue milagro alguno. Fue la aplicación de los principios de la economía de libre mercado, de los métodos del capitalismo, aún cuando no fueron totalmente aplicados en todos sus aspectos. Cualquier país puede experimentar el mismo 'milagro' de recuperación económica, aunque debo insistir que la recuperación económica no proviene de un 'milagro', viene de la adopción de – y es el resultado de – sanas políticas económicas.

Muchas gracias a Margir Von Mises al publicar estás magníficas y esclarecedoras conferencias, su pedido se hace realidad, no sólo académicos leen las conferencias de nuestro Mises...; y como usted, también albergamos la  esperanza de que sus libros puedan estar disponibles para la audiencia joven, especialmente en escuelas secundarias y universidades de Cuba, y en todo el mundo. Gracias.