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jueves, 13 de septiembre de 2012

Ver para creer.


No es casual, sino causal, que con cierto realismo frecuentemente Santo Tomás de Aquino (1225-1274) afirmara: “ver para creer”. Nadie podrá negar nunca que su razón tendría.
Recientemente, el proyecto independiente socio-cultural Estado de Sats, que dirige Antonio Rodiles, propuso reunir en su pequeño y regañadiente espacio a varios miembros de la emergente sociedad civil cubana, para que en un panel llamado: “Literatura en libertad” se pudiera expresar divergentes puntos de vista del nuevo pensamiento cubano.
Entre los miembros convocados que intentarían participar se anunciaban por sms a: Orlando Luis Pardo Lazo, Orlando Freire Santana, e- Maro, Frank Correa, Dimas Castellano, quienes han sido ganadores del concurso Nuevo Pensamiento Cubano.
Para impedir y obstaculizar el encuentro civilista, la dirección del “revolucionario” Departamento del Antipensamiento ideó la detención de Orlando Luis Pardo Lazo, entre otros participantes, acción provocadora que desató la ira y protesta pacífica de varios miembros activos del impostergable cambio que vocifera y necesita nuestra sociedad y pueblo.
Confieso en estos momentos que, aparte de la incomprensión y preocupación de tal acción, por aquello de “ver para creer” fui (gracias a un amigo) hasta donde se encontraban los manifestantes, es decir, frente al punto en que radica la dirección del departamento-sede de aquello que reprime y agobia toda forma de expresión en nuestro país, y que al no alcanzarles con su antiguo cuartel general ubicado en Villa Marista crearon una dependencia que instalaron entre las calles 31 y 110 del capitalino municipio de Marianao, conocido popularmente como Punto 21.
Algo poco común para los tiempos en que vivimos, pude apreciar esa noche de mi Habana, solidaridad y unión…, esa fuente que nos distingue y separa de la irracionalidad con que nos intenta mal dirigir y reprimir el propietario e ideólogo de tan agobiante yugo.

Se fue pa´ la Floringa.



Hija de alto funcionario huye, “estando todas las condiciones creadas”, del último proyecto revolucionario: la siembra masiva de la moringa.
Desde el día 27 de agosto circula en La Habana el rumor de que Glenda Murillo, hija del “zar” de las finanzas de los cambios raulianos: Marino Murillo, no aguardó por el supuesto resultado positivo de las reformas económicas encabezadas por su padre y cruzó inesperadamente la frontera hacia USA para acogerse a la tan criticada “por poderosos” Ley de Ajuste Cubana de pies secos y pies mojados, que a tantos que huyen en estampida ha beneficiado.
¿Qué podemos esperar los ciudadanos comunes?
El recién fallecido escritor Carlos Franqui, protagonista de la Revolución Cubana y colaborador muy próximo al viejo césar, no tardó en darse cuenta de la degeneración y retroceso económico, político y social del proceso revolucionario. Cuando hace unos años alguien le pidió al escritor en el convenio del Partido Socialista Italiano de Roma una breve definición sobre el socialismo real, la suya fue sumamente pragmática: “El comunismo es eso que acaba con todo lo que se le opone en su primera fase, lo paraliza todo en la segunda y se autodestruye en la tercera y última fase."
Por el momento no sabremos las razones, o sin razones, de esta vieja contradicción que incita a romper definitivamente lazos familiares, especialmente cuando algunos suponen que existirán cambios sustanciales económicos que a priori, quiéralo o no la burocracia imperante en el poder, significará a corto o mediano alcance cambios políticos que emergerán como el ave fénix de sus cenizas.
Queda demostrado una vez más que el tiempo apremia, y que no todos tenemos confianza en las emergentes y tímidas reformas…, mucho menos creeremos que con infusiones de moringa ingresaremos al club de los 120 años.