jueves, 1 de noviembre de 2012

Expedición de cayo Confites: Develando el cinismo castrista.

 A: Expedicionario Félix Enrique García Fuentes, conocido también como Félix Cepero, (15 de julio de 1920- 1 de sept. de 1955) mi padre.

Rafael Leónidas Trujillo (1891- 1961), a través del terror las manipulaciones y triquiñuelas se apoderó del poder en 1930 y lo retuvo hasta 1961 en que fue ajusticiado. El 22 de julio de 1947 Trujillo se enteró de los planes de invasión que contra él se planeaba desde territorio cubano e inicia una seria protesta por la vía diplomática contra el gobierno de Cuba. Semanas después, ante la inminente salida de los expedicionarios, Trujillo declaró: “Desde que el primer invasor pise tierra dominicana, comenzaremos a bombardear la ciudad de la Habana.”
 
Acostumbrado a presenciar tanto culto a la persona del defenestrado senil tirano, loas, servilismo real y emocional , absurdas mitologías revolucionarias hacia ese ser diabólico, ególatra por excelencia,  que nos ha arruinado la vida en lo individual,  familiar y como pueblo por más de medio siglo, siempre me llamó la atención, por ser hijo de uno de los expedicionarios  que apresaron en la intentona, el por qué la propaganda oficialista, creada para ser lacayuna, vil y miserable vocera del sistema arruinador del país y alabardera de ese siniestro personaje, apenas menciona su participación en la expedición de Cayo Confites en 1947.
Como es conocido, poco o nada conocen los jóvenes sobre esa fracasada intentona de verdadera solidaridad y humanismo, que pretendía liberar a la República Dominicana de la  terrible dictadura de Trujillo, preparando a algo más de mil hombres decididos a ayudar a liberar, democratizar y devolver al pueblo dominicano los derechos civiles y humanos conculcados por esa crápula.

En el año 1930, víspera de las elecciones que manipuladas bajo el terror lo llevaron al poder, llegó incluso a obligar a la renuncia de los únicos dos contendientes, y hasta la junta electoral tuvo que renunciar a sus funciones para ser sustituida por sus acólitos. En 1947, año de la fallida expedición, ya llevaba 16 años tiranizando como dueño celoso y severo del país, pero, también sacándolo del atolladero de la desorganización y de las deudas en que se encontraban, combinando la mano de seda con la criminal y corruptora, con el objetivo de la obtención de gloria vana que perece, y las riquezas que con la muerte abandonan algunos años después estos personajes, "porque del polvo venimos y hacia el polvo vamos "... sin nada.
En 1946 ya había organizado las estructuras militares, financieras, económicas y de sostenimiento de su régimen, entre otras institucionalizó la tortura, el asesinato de opositores, a los que perseguía incluso en el extranjero, muertes "naturales” en centros hospitalarios, auspiciados por médicos indignos, "accidentes" provocados, etc.
En ese propio año (1946) los obreros , agrupados en la Federación Local del Trabajo, fundado por el líder Mauricio Báez, hizo una huelga que duró más de una semana, obligando al gobierno a ceder ante las peticiones, pero, más tarde fueron perseguidos y asesinados muchos de ellos. En 1950 el líder Báez, que se encontraba en Cuba, misteriosamente desapareció sin dejar rastro. En un esfuerzo totalitarista de derecha, más bien de mafia organizada se desintegró a todos los sindicatos, obligándolos a reagruparse en una federación de trabajadores sumisa.
El dictador de largo turno amarró todas las riendas coercitivas, como déspota absoluto, dominando y aplastando la sociedad civil a su antojo, contando además con una fuerza servil y miserable de aduladores, delatores y oportunistas. Estableció la supremacía social en todo, beneficiando a los miembros de su partido político, el Partido Dominicano, en la práctica el único valedero, realmente fuerte y privilegiado. Gozó de una taimada relación con diversas denominaciones religiosas, en especial con la católica hasta mediados de los años 50, a la que subvencionó y de la cual recibía no pocas bendiciones, salvo individuales excepciones. Su ideología férreamente anticomunista, no le eximió de contar con una oposición internacional, que en esencia seguía los intereses políticos de E. U., como lo prueba el propio fracaso de la expedición de Cayo Confites.
La manipulación y robo del erario público, como gran depredador de las riquezas de la nación, político corrupto al fin, siempre fue notoria. Desde malgastar o despilfarrar en ególatras actividades públicas oficiales, como: "La Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre" festejando sus 25 años en el poder, gastando más de 30 millones de dólares y coronando también a su hija como Angelita I, cuyo vestido costó más de 80 mil dólares. Recordándonos la evocación de ese eufemismo cínico de: “Cuba, territorio libre de América”…

En su inmensa megalomanía adquirió uno de los barcos de recreo más lujosos de la época para su uso personal y familiar. En octubre de 1960 organizó, con motivo de su cumpleaños el desfile del millón, cuyo solo nombre puede dar una idea de los gastos realizados. El nombramiento en cargos oficiales y grados militares superiores de sus hermanos, hijos y otros familiares, como generalísimo (hermano también nombrado Presidente por dos años), generales, coroneles etc., era la práctica y lo normal.
Entre sus estrategias, para mantenerse en el poder y asegurar el dominio absoluto, sin competidores, ni líderes de simpatía popular, efectuaba frecuentes rotaciones de los cargos de su personal de confianza, lo que los inhibía en el desarrollo. Ejercía el control a través del miedo, el clientelismo y cuanto método sucio estimaba conveniente. Estableció el monopolio de Estado sobre todas las empresas importantes del país, manipulación de precios (a conveniencia) y malversación de los fondos. Bajo su gobierno hubo un bienestar económico favorable, pues su política se centraba en librar al país de deudas, promover la importación y fomentar la producción nacional. De 1945 en adelante se dedicó a la industrialización exitosa del país, al punto que en 10 años la había cuadriplicado.
En 1946 estableció una especie de ley contra la vagancia, pues debido a los bajos precios y salarios, fundamentalmente en la industria azucarera, de la que se había apoderado en un 60 %, era manifiesta la ausencia laboral. Dicha ley facultaba a la policía a hostigar a los ausentes hasta en sus viviendas. Se calcula en más de 100 sus grandes empresas, por lo que estaba catalogado como uno de los hombres más ricos de su época. Las numerosas y lujosas residencias, aun hoy, como castillos siniestros del Drácula de su pueblo que fue, se dejan ver entre las ruinas de su egolatría. Durante sus 30 años de tiranía, se calculan aproximadamente unos 50 mil asesinatos, entre los que se incluyen entre 20 y 30 mil haitianos, criminalmente masacrados.
En 1947 pagó toda la deuda externa existente y estableció el peso dominicano, sustituyendo al dólar que era el que circulaba. Preciosista en el poder, estableció la preponderancia de los miembros de su partido oficialista, (Partido Dominicano) no solo para recibir beneficios priorizados de todo tipo, como empleos, ayudas etc., sino que su carnet era requisito indispensable para viajar al extranjero, es decir, estableció una especie de control migratorio selectivo de los adultos, obstaculizando o impidiendo a los no simpatizantes sus derechos. Para colmo, institucionalizó un letrero que debía ponerse en la parte frontal de cada vivienda de sus simpatizantes en que decía: "En esta casa manda el Jefe"
Usaba el deporte nacional (el béisbol), como gancho para sus fines electorales, participando y apoyándolo, en busca de simpatías políticas. El beneficio especial y la paga generosa a todas las fuerzas armadas, policiales etc. las utilizó como brazos corruptos que le garantizaban su permanencia en el poder, que fue una práctica al uso. El terror establecido fue tal, que lo natural era que ante su presencia, aun sus partidarios destilaran terror manifiesto.
Aunque Trujillo dio una mayor estabilidad y prosperidad sin precedente, esto tuvo un gran costo, no solo en vidas y dolor para su pueblo, sino, en la pérdida de los derechos y libertades civiles, políticas y sociales, acaparando la mayor parte de las riquezas del país en sus manos y las de sus familiares. Debido al rechazo inevitable que la mayoría de la población sentía, y en especial las nuevas generaciones tienen contra esa oscura y maquiavélica era, no se aceptaba la idea de establecer un proyecto museable sobre Trujillo, venciendo al fin, con gran inteligencia en el 2011 el proyecto denominado "Museo de la Resistencia Dominicana” que muestra la opulencia y cinismo del dictador y su tétrica era.
Dicho proyecto no solo podría resarcir en algo el daño económico, la memoria histórica y etc., sino, brindar una enseñanza práctica y sabia sobre lo dañino, incosteable, perverso y criminal que significa todo ejercicio violento del poder, pero en especial, las ambiciones desmedidas, sus indecoros. Pues la practica al uso de los siempre miserables dictadores es que, ofrecen lo que no cumplen y hacen lo que no dicen.

Carlos Bárbaro García Ocampo.