jueves, 13 de septiembre de 2012

Se fue pa´ la Floringa.



Hija de alto funcionario huye, “estando todas las condiciones creadas”, del último proyecto revolucionario: la siembra masiva de la moringa.
Desde el día 27 de agosto circula en La Habana el rumor de que Glenda Murillo, hija del “zar” de las finanzas de los cambios raulianos: Marino Murillo, no aguardó por el supuesto resultado positivo de las reformas económicas encabezadas por su padre y cruzó inesperadamente la frontera hacia USA para acogerse a la tan criticada “por poderosos” Ley de Ajuste Cubana de pies secos y pies mojados, que a tantos que huyen en estampida ha beneficiado.
¿Qué podemos esperar los ciudadanos comunes?
El recién fallecido escritor Carlos Franqui, protagonista de la Revolución Cubana y colaborador muy próximo al viejo césar, no tardó en darse cuenta de la degeneración y retroceso económico, político y social del proceso revolucionario. Cuando hace unos años alguien le pidió al escritor en el convenio del Partido Socialista Italiano de Roma una breve definición sobre el socialismo real, la suya fue sumamente pragmática: “El comunismo es eso que acaba con todo lo que se le opone en su primera fase, lo paraliza todo en la segunda y se autodestruye en la tercera y última fase."
Por el momento no sabremos las razones, o sin razones, de esta vieja contradicción que incita a romper definitivamente lazos familiares, especialmente cuando algunos suponen que existirán cambios sustanciales económicos que a priori, quiéralo o no la burocracia imperante en el poder, significará a corto o mediano alcance cambios políticos que emergerán como el ave fénix de sus cenizas.
Queda demostrado una vez más que el tiempo apremia, y que no todos tenemos confianza en las emergentes y tímidas reformas…, mucho menos creeremos que con infusiones de moringa ingresaremos al club de los 120 años.