jueves, 2 de agosto de 2012

¡Si no llegó, es que no fue!



Un viejo refrán popular dice que los cubanos cuando no llegamos nos pasamos y sobre esta base (nada nueva para nosotros) es que reflexiono hoy. No sé realmente si se han podido percatar de que hemos pasado de un extremo a otro. Hace unos cuantos años teníamos un presidente que hablaba interminablemente por largas horas frente a nuestros televisores, hasta de cocina, y ahora contamos con uno que ni siquiera nos quiere dirigir la palabra.
El sábado dos de junio, en el noticiero del mediodía, nos dieron a conocer que la Aduana General de la República de Cuba empezaría a cobrar el gravamen o impuesto sobre los alimentos de importación, noticia que por su significado e importancia para cuentapropistas y ciudadanía en general, increíblemente no retransmitieron en horas estelares. La orientación nos ha bajado hoy a secas, desde allá arriba.
Podría confesar que el lenguaje directo es mi preferido, pero esto podría tener también implícito y pendiente un montón de preguntas y explicaciones que no nos han dado. Un rostro debe rendirnos cuenta de tantas medidas impopulares, y podríamos empezar nosotros poniendo el pie forzado sobre lo que ha sucedido desde hace años con el Internet, el permiso de salida y entrada al país, el deseo infructuoso de que todos tengamos un vaso de leche en el desayuno.
Todavía espero un esclarecimiento del por qué no se discute popularmente el contenido y la ratificación de los pactos internacionales de derechos económicos, sociales y culturales. Demando una urgente respuesta sobre el por qué no se dan a conocer, ratifican y cumplen los pactos internacionales de derechos civiles y políticos universalmente conocidos.
La lista de preguntas que tengo sigue creciendo. Por favor, que alguien nos muestre el rostro urgentemente. Creo que encubrirse o parapetarse no solucionara el problema. ¿Existirá esa persona civilizada, racional y con respuestas? Pues se lo ruego, por favor, que de pronto la cara en mi TV. Bueno, si no aparece pronto, sabré que no fue.

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